OJALÁ
NO HUBIERA LIBROS
Mari
Carmen es una chiquilla como tú y como yo. Por la mañana, se viste,
desayuna y se va al colegio y luego vuelve del colegio y así como tú
y como tu amiga. Por la tarde, al volver del colegio, almuerza y si
tiene deberes, los hace y se va corriendo a jugar con su amiga
Anabel. Más tarde, al llegar, cena con sus padres y sus hermanos y
se acuesta.
Mari
Carmen siempre esta alegre. Cuando se ríe, contagia a su amiga
Anabel, y empiezan las dos a reírse, o si no al revés.
Hay
niños y niñas a los que le encanta jugar al baloncesto; a David, le
encanta ensayar obras de teatro, él quiere ser actor; a Sonia le
encanta dibujar, siempre está dibujando; Carlos, Álvaro y Blas les
encanta jugar a los video juegos y Daniel siempre está haciendo
juegos de magia porque él quiere ser mago, y dice que con su magia
podrá ser un gran mago.
A
Mari Carmen, le encanta estar con sus amigas y hablar de sus cosas.
Una tarde, Mari Carmen llegó de su casa, pero no pudo irse a jugar
con su amiga, porque tenía muchos deberes: tenía que leerse un
libro, estudiar para Sociales y Naturales, y escribir un libro y
subirlo a su blog. Ella, no entendía por qué había que hacer
tantas cosas, pues no es necesario hacerlas, pensaba ella.
Una
vez, se confundió, y leyó mal el libro, se equivocó de renglón,
no se sabía nada de Sociales y de Naturales, y no se le venía nada
a la cabeza sobre qué historia hacer.
Ella,
ya harta exclamó:
-¡Ojalá
no hubiera libros!.
Ella
pensó que nadie la estaba escuchando, pero no era así, pues el
Verbo, el rey de los libros, lo escuchó todo; vio como lo dijo más
de una vez, y como le gustaría que todos los libros desaparecieran.
Éste, siempre había escuchado ya de otras personas, cosas como …
“Los libros no sirven”, “ Que aburrimiento de libro” etc.
pero nunca había escuchado y visto tan mala actitud. Pensó en darle
un escarmiento.
Contactó
con Sujeto y con Predicado, Con Signo de Exclamación y con Signo de
Interrogación, y al fin, por último, con Guión. Verbo, le explicó
lo ocurrido, y todos estaban de acuerdos con la decisión de darle
un escarmiento. Horas y horas pensando cómo darle un escarmiento, a
Sujeto, que era muy listo y tenía unas ideas brillantes, se le
ocurrió esto:
-Podemos,
cuando esté durmiendo esta noche, borrarle a todas las personas del
mundo los conocimientos y todo lo que saben sobre los libros, pero
¡UNA COSA! Mari Carmen es la única a la que no se le va a borrar
nada sobre los libros. Y ella es las que tiene que solucionar esto.
Dijo Sujeto.
Aquella
noche, Mari Carmen se fue a la cama como de costumbre, pues ella no
sabía lo que iba a ocurrir aquella noche, se acostó, y se quedó
dormida; entonces, cuando todo el mundo estaba dormido, apareció en
su casa Verbo, el Rey; y borró de la mente TODOS los conocimientos y
cosas que sabía sobre los libro, y le dijo a Mari Carmen:
-Mari
Carmen, acabos de borrar a todas las personas menos a ti, los
conocimientos y cosas que saben sobre los libros, pero SOLO TÚ,
puede solucionar esta gran catástrofe. DEBES ARREGLARLO TÚ.
Aquella
mañana,Mari Carmen, se levantó un poco rara, se vistió, bajó a
desayunar, y vio que su madre no le había preparado nada de
desayunar, se extrañó, pues su madre siempre le preparaba algo,
entonces, tuvieron esta conversación:
-Mamá,
¿ y mi desayuno? Si no puedes me lo preparo yo, que no pasa nada.
Dijo Mari Carmen.
-Es
que no sé como se hace el desayuno. Le responde la madre.
-
Jajaja anda, no digas tonterías, jajaja. Se rió Mari Carmen.
-
Hija, de veras, que no te estoy mintiendo, es que no me acuerdo de
cómo se hace. ¿Estás segura de que yo te lo hacía antes?.Dijo la
madre.
-Mama,
si no sabes, lee en ese libro que viene como se hace todo tipo de
comida. Le contestó su hija.
-
Jajaja ¿Tibro ?
-
No mamá, L-I-B-R-O
-Hija,
no digas palabras raras.
Pero,
lo extraño, es que en el libro de las recetas, no venía NADA
escrito. Mari Carmen, se quedó pensativa.
Mientras,
en el colegio, sacaban un libro para estudiar o hacer tarea, pero no
venía nada escrito, las libretas de sus amigos, estaban en blanco,
ella, se lo preguntó al maestro de lengua, pero éste, le dijo que
no dijera palabras raras, y todo los libros, carteles, matrículas,
señales, no tenían letras ni nada.
Ella,
Verbo, Predicado y los demás, se daban cuenta que esto se les estaba
yendo de las manos, pues las personas se morían de hambre por no
saber cómo hacer las comidas, la policía no podía coger las
matrículas etc...
Mari
Carmen, recordó su sueño, que alguien le había dicho lo que iba a
pasar, y que solo ella podía arreglarlo. Entonces, de pronto, se le
apareció Verbo y los demás, y le dieron un escarmiento.
Mari
Carmen, decidió arreglar esta catástrofe causada por ella, y
decidió enseñarle al maestro de lengua todo lo que sabía, y así
el maestro aprendía y podía enseñar.
Aquella
noche, Verbo les devolvió todo lo que sabía y conocía sobre los
libros. Y nadie más se volvió a meter con los libros.